VLADIMIR RICARDO LANDERO ARAMBURU

@riclandero

mar 12 feb 2019 15:19

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El mundo se mueve, los cambios son inminentes

Foto propiedad de: Internet

En el ambiente laboral se percibe tensión, tanto en el sector patronal como en el sindical, sin mencionar al Gobierno por los compromisos internacionales adquiridos en la materia. Es una verdadera calma chicha, esa que no sólo mantiene incertidumbre, sino que viene cargada de escenarios.

Por eso cada uno está tratando de mover sus piezas, para ver si puede incidir o mover por lo menos un poco la balanza, de allí los diversos artículos que se han escrito tratando de alentar sobre lo que viene. De esa manera tenemos a El Financiero, que se ha ocupado en su columna sobre la 4T señalando que será “el fin de la paz laboral”, por su parte Jorge Castañeda anuncia los conflictos laborales que vienen, mientras que El Economista saca artículos enfocados a la subcontratación, para que no se cambie, y Salvador García Soto, en El Universal, se enfila sobre lo que considera es el plan obrero de MORENA.

Para construir los distintos análisis se usa una premisa que se fija como idea central, la verdad sobre las cuales parten las propuestas en medios, y ésta es: “el status quo laboral”, “la paz laboral que ha prevalecido”. De esta forma, la balanza tiene una oscilación que va entre, bueno si nada se mueve, malo si se propone cualquier cambio profundo.

Premisa del estatus quo que se construyó sobre la base de salarios bajos, el outsourcing (sin prestaciones, antigüedad y reparto de utilidades), sindicatos blancos, contratos colectivos de protección, una comisión de salarios mínimos, etc.

La expresión del status quo se centra en que no haya huelgas, los salarios no aumenten más del nivel de la inflación, de preferencia menos, que no aumenten las prestaciones, sobre todo las que están ligadas al salario, que los juicios sigan siendo un tormento y no acciones de justicia, que no se vigile el cumplimiento de obligaciones laborales, que el Estado no se entrometa en lo laboral, que se siga haciendo chiquito (pendejo en otras palabras).

De esta manera, los actores patronales y sindicales usarán su escudo de Perseo, forrado de paz laboral, con la que pretenden matar a la medusa de la reforma laboral, pero habrá que ver si es suficiente, sobre todo en un momento en donde la política ha permeado los centros de trabajo y además, la realidad de precariedad laboral es lacerante.

Hay elementos catalizadores del entorno social que abonan a la incertidumbre, el aumento en el salario en la frontera y la movilización obrera nos dio un ejemplo de ello, pero además a nivel internacional los casos no son menores, hay una urgente necesidad por cambiar la condición de desigualdad, allí están los chalecos amarillos en Francia, la huelga de maestros en California o la inmensa huelga en la India (200 millones), que dan cuenta de ello, en este mundo de las comunicaciones todo se puede traspasar de un lado a otro, con más facilidad de una gripa aviar.

El mundo se mueve, los cambios son inminentes, seguiremos analizando aquí todos los pormenores que rodean la reforma laboral.

https://www.sdpnoticias.com/nacional/2019/02/12/reforma-laboral-status-quo-y-la-paz-laboral

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